Perder a tu bebé o a tu pareja durante el embarazo, parto o posparto es el dolor más devastador que se puede sufrir. Y cuando sospechas que esa muerte se podría haber evitado, cuando crees que hubo errores médicos, la rabia y la impotencia se suman al dolor. Si el fallecimiento por negligencia médica de tu hijo o tu ser querido pudo deberse a una mala praxis obstétrica, tienes derecho a exigir respuestas y justicia. En Negligencia Parto te acompañamos en este momento tan difícil para determinar qué ocurrió realmente y reclamar la indemnización que corresponde.

¿Cuándo se considera negligencia médica en casos de fallecimiento?

El fallecimiento por negligencia médica durante el embarazo, parto o posparto se produce cuando la muerte del bebé o de la madre pudo evitarse si el personal sanitario hubiera actuado correctamente. Estas situaciones incluyen muerte fetal durante el embarazo por falta de seguimiento adecuado o no detección de complicaciones, muerte del bebé durante el parto por no realizar una cesárea de urgencia a tiempo cuando había sufrimiento fetal, fallecimiento neonatal por no aplicar protocolos de reanimación correctamente, o muerte materna por no diagnosticar o tratar hemorragias posparto, preeclampsia grave, sepsis puerperal u otras complicaciones.

También hablamos de negligencia cuando se produce muerte cerebral del recién nacido por asfixia severa que deriva en encefalopatía hipóxico-isquémica irreversible, fallecimiento por errores en la administración de medicación durante el parto, o muerte por infecciones no tratadas adecuadamente durante el embarazo o puerperio.

Estos casos son los más duros que gestionamos. Ninguna indemnización devolverá la vida a tu bebé o tu pareja, pero tienes derecho a saber qué pasó, a que se reconozca la negligencia y a obtener una compensación económica por el inmenso daño sufrido. Además, reclamar puede evitar que otros sufran lo mismo si se detectan fallos sistemáticos en la asistencia.

¿Cómo investigamos las causas del fallecimiento?

Para determinar si hubo negligencia médica en el fallecimiento necesitamos realizar un análisis exhaustivo de todo lo ocurrido. En nuestro despacho especializado trabajamos con peritos médicos forenses, obstetras, neonatólogos y otros especialistas que revisan cada detalle de la asistencia prestada.

Solicitamos toda la documentación médica: historia clínica completa del embarazo, registros cardiotocográficos del parto, informes de urgencias, protocolos de reanimación aplicados, informes de anatomía patológica, resultados de la autopsia si se realizó, y cualquier otra prueba relevante. Nuestros peritos analizan minuciosamente esta información para determinar si se siguieron los protocolos correctos, si se detectaron a tiempo las señales de peligro, si se actuó con la rapidez necesaria ante las complicaciones, y si se aplicaron correctamente las técnicas de reanimación o tratamiento.

Este trabajo pericial es especialmente complejo en casos de fallecimiento porque requiere reconstruir con precisión la secuencia de eventos y determinar en qué momento exacto se produjo el error que causó o aceleró la muerte. Es fundamental contar con especialistas de alto nivel que conozcan en profundidad los protocolos obstétricos y neonatales.

Una vez confirmamos la negligencia, valoramos el daño sufrido: el dolor moral de los familiares, la pérdida de un hijo o una madre, el sufrimiento experimentado antes del fallecimiento, y cualquier otro perjuicio derivado. En casos de muerte materna también se valora el perjuicio para los hijos que quedan huérfanos y la pérdida para la pareja. Estas valoraciones alcanzan cifras muy elevadas porque intentan compensar lo incompensable.

Por qué necesitas abogados especializados en estos casos

Los casos de fallecimiento por negligencia médica son los más complejos del ámbito sanitario. Requieren conocimientos jurídicos especializados, peritos médicos de máximo nivel y una sensibilidad especial para tratar con familias destrozadas por el dolor. No todos los abogados están preparados para gestionar estos casos.

En nuestro despacho llevamos años ayudando a familias que han perdido a sus bebés por negligencias médicas en el parto o a madres fallecidas por complicaciones que no se atendieron correctamente. También defendemos casos de muerte fetal por negligencias médicas en el embarazo que no se diagnosticaron ni trataron a tiempo.

Nuestra experiencia abarca desde muertes por asfixia perinatal que derivaron en lesiones cerebrales incompatibles con la vida, hasta fallecimientos maternos por hemorragias posparto no controladas o por preeclampsia que evolucionó a eclampsia sin tratamiento adecuado. Conocemos la jurisprudencia específica de estos casos y sabemos cómo construir reclamaciones sólidas que resistan la defensa de hospitales y aseguradoras.

Trabajamos con los mejores peritos forenses, obstetras y neonatólogos de España. Este equipo multidisciplinar es imprescindible para demostrar la negligencia ante los tribunales. El peritaje médico y valoración del daño en casos de fallecimiento requiere un rigor técnico absoluto porque las defensas médicas siempre son muy combativas en estos casos.

Entendemos tu dolor y tu necesidad de respuestas. Te acompañamos durante todo el proceso con un trato humano, cercano y respetuoso. Gestionamos las reclamaciones ante hospitales y aseguradoras intentando llegar a acuerdos extrajudiciales cuando es posible, pero sin dudar en acudir a los tribunales cuando sea necesario para defender tus derechos.

En muchos casos de fallecimiento también existen lesiones al recién nacido previas que no se atendieron correctamente o que formaron parte de la cadena de errores que llevó a la muerte. Analizamos todas estas circunstancias para construir la reclamación más completa posible.

Trabajamos con pacto de cuota litis, por lo que solo cobramos si conseguimos la indemnización. Atendemos casos en toda España con consulta presencial y online. Los plazos para reclamar son limitados, así que es importante actuar pronto. Llámanos al 665 492 396 para una primera valoración gratuita. Nada devolverá a tu ser querido, pero mereces justicia y que se reconozca lo que ocurrió.